Llueve en el mar con un murmullo lento. La brisa gime tanto, que da pena. El día es largo y triste. El elemento duerme el sueño pesado de la arena.
Llueve. La lluvia lánguida trasciende Su olor de flor helada y desabrida. El día es largo y triste. Uno comprende Que la muerte es así…, que así es la vida.
Sigue lloviendo. El día es triste y largo. En el remoto gris se abisma el ser. Llueve… Y uno quisiera, sin embargo, Que no acabara nunca de llover.