Primer violín

Primer violín

Largamente, hasta tu pie se azula el mar ya desierto, y la luna es de oro muerto en la tarde rosa té.

Al soslayo de la luna recio el gigante trabaja, susurrándote en voz baja los ensueños de la luna.

Y en la lenta palpitación, más grave ya con la sombra, viene a tenderte la alfombra su melena de león.