El amor es un robo -me dijiste una tarde-...

El amor es un robo -me dijiste una tarde-…

El amor es un robo -me dijiste una tarde- robamos y nos roban, y así pasa de modo que en los senderos quedan nuestras mejores galas resecas como lirios que marchitó el otoño.

Han pasado los años y de nuevo tu imagen cruzó por mis ideas con la luz de un meteoro, y mirando en mi abismo y hallando mucha sombra recuerdo tus palabras: El amor es un robo.

De “Los aguiluchos” 1922