La poesía destruye al hombre mientras los monos saltan de rama en rama buscándose en vano a sí mismos en el sacrílego bosque de la vida las palabras destruyen al hombre ¡y las mujeres devoran cráneos con tanta hambre de vida! Sólo es hermoso el pájaro cuando muere destruido por la poesía.
“El último hombre” 1984