Nu(n)ca

Nu(n)ca

Vi cuatro mujeres luchando por los senos de un muerto, vi cuatro mujeres luchando solas, más tarde, por la posesión del soplo y disputando con sus uñas feroces por el Abel Garmín que abandonaba feliz aquellos huesos.

Hay cuatro mujeres que robaron mi fetidez sensible y mi podredumbre en el cadáver que aún respiraba lentamente dejando salir de allí mi alma con su pedo.

Y esos cuatro seres aguardan ahora el resto sanguinolento de mi espíritu y habito para siempre en la carnicería de sus bocas y día a día bajo del nido de sus nalgas

para saber entero en lo insensible del tiempo cuál era el sentido que no aprendí del cielo como cae debajo la palabra nunca.

“Narciso en el acorde último de las flautas” 1979