Palabra vehemente de las cosas inanimadas; roca, pino, cumbre solitaria de sol; silencio y lumbre; quietud de las laderas rumorosas.
Intactas de mis manos silenciosas entre el romero azul de mansedumbre, transparentes de Dios y en su costumbre. silencian el pinar mariposas.
Y el corazón silencia levemente su palabra más pura, y su retama se alza en dorado vuelo, mientras arde,
al fresco soplo, en limpidez de fuente, la profunda quietud del Guadarrama, lento de mariposas, por la tarde.
Versos del Guadarrama 1930-1939