Sola tú

Sola tú

Sola tú junto a mí, junto a mi pecho; sólo tu corazón, tu mano sola, me lleva al caminar; tus ojos solos traen un poco de luz hasta la sombra del recuerdo; ¡qué dulce, qué alegre nuestro adiós! El cielo es rosa y es verde el encinar, y estamos muertos, juntos los dos, en mi memoria sola. Sola tú junto a mí, junto al olvido, allá donde la nieve silenciosa del alto Guadarrama, entre los pinos, de rodillas te toca. Estamos solos para siempre; estamos detrás del corazón, de la memoria, del viento, de la luz, de las palabras, juntos los dos sobre la nieve sola.