La trama

La trama

Hay días en que abro los ojos y pareces la simple proyección de la luz que da en ti. Eres esa película de misterio en que haces el papel de otra tú que me tiene intrigado. Y no hay mejor actriz metida en otra piel ni mejor argumento que verte así, dormida. Apenas si te mueves, o no te mueves nada, pero todo sucede con un fatal designio. Qué vértigo de imágenes vagamente intuidas temblorosas refulgen un instante en tu piel. ¿Quién es aquella huyendo por detrás de tus párpados? ¿a qué da esa ventana? ¿qué objeto allí destella? Tenso, expectante, absorto, ato cabos y pistas intrigado en saber el final de la trama. Te despiertas, entonces, perezosa y preguntas con perfecta inocencia un sencillo: «¿Qué miras?»

Se ha cometido un crimen y tú eres, a la vez, el escenario, el cuerpo y quien esconde el arma. Puntos de fuga 1996-2000