Manos

Manos

Miras la palma abierta de tus manos. ¿Qué te dicen? ¿Realmente son tuyas? ¿No te interrogan al interrogarlas? ¿No te miran, extrañas, si las miras? Mueves, mueven, un poco, tus, sus dedos haciéndote no sabes qué señales, como si pretendieran desvelar sobre ti mismo algún oscuro enigma. Hay en sus huellas más signos escritos que en los libros del mundo. Te dan vértigo sus trazos superpuestos, ese afán por dar perfil a cosas imprecisas. Qué tormentas calladas, qué relámpagos quietos, qué seca lluvia, qué raíces sin flor, qué blandas piedras, qué mirar sin hondos ojos, qué simas sin simas. ¿Dónde te llevan? ¿Hacia qué lejano tiempo de qué principio va tu mente? ¿A quién heriste, asesinaste, amaste en qué otra piel? ¿De quién sois, manos mías? Puntos de fuga 1996-2000