El grado más alto de la tristeza tanto puede ser un general ciego mendigando a través de las islas como hacia las 3 de la mañana la avenida de la Ópera No hay límites para la melancolía humana Se cuenta siempre con una piedra para colocar sobre la pirámide de las lágrimas Estáis seguros de padecer tanto como una mujer estrangulada en el momento en que ella sabe que todo ha terminado y desea acabar Estáis seguros de que no valdría más ser estrangulado si uno piensa en los cuchillos de las horas que se acercan Desde hace tiempo vivo mi último minuto La arena que mastico es la de una agonía invisible y perpetua Las llamas que hago recortar de tiempo en tiempo por el peluquero son las únicas en delatar el negro infierno interior que me habita Como cuerpos privados de sepultura los hombres se pasean por el jardín de mi mirada Soñadores inexplicables o soy el único a quien golpea una mano desecada en este desierto poblado entre estas flores áridas
Amo y soy amado Nada nos separa Por qué entonces estar triste en el corazón espléndido del amor El mundo sacude su estúpida cabeza Sabelotodo Amo aunque la vida sea mortalmente intolerable Amo aunque luego me vea obligado a aullar Detrás de mí arrastro el manto fantasmal de las intenciones ocultas Una cadena de perfeccionamientos del dolor moral suena a mis pies espantosamente desdichados Amo y nos amamos pero en medio de un naufragio pero en la punta de un puñal y no puedo no puedo soportar el mal que esto ha de hacerte Tus ojos tus ojos amor mío desorbitados por todo lo que sea placer Que me arranquen el corazón con tenazas que terminen con mi cabeza que se despega Bebo una leche como tinta y la hora del mediodía se parece al carbón de los pantanos donde se marchita el Sphagnum al que tomo por mi imagen en los espejos Yo amo Yo te amo pero en la cala de un barco en el instante de dar el salto Impaciencia Innoble impaciencia de saber si eso podrá soportarse
Es probable que todos me juzguen un criminal guiándose sólo por las debilidades y el aspecto Ese hombre que según los diarios de la mañana decapitó a su amante mientras dormía a su lado sollozó en el juzgado La había asesinado en el cuarto después en el sótano primero con un cuchillo luego con una sierra separó la cabeza adorable para poner el cuerpo en una bolsa lamentablemente algo pequeña Sollozó en el juzgado No somos acaso parecidos a las palmas que crecen unidas florecen y fructifican para dar una imagen del amor perfecto El otoño llega con las manos llenas de ilusiones resplandecientes Qué crimen es ese que me hace sollozar Mirad mi amor está vivo Muéstrate querida mía Nada podréis probar La coartada verde como una floresta Se extiende por el horizonte donde graznan inútilmente los cuervos Sin embargo en cada árbol hay un ahorcado que se balancea en cada hoja una mancha de sangre
Qué puede haber peor que el cielo al amanecer o el betún de la tarde Qué es eso que me impide morder a los paseantes en los bulevares La amargura que siento crecer en mí puede ser el primer torrente de un diluvio a cuyo lado el otro parece un vulgar desborde de cloacas Recuerdo que en mil quinientos cuarenta y uno cerca de Pavía cuando me apresaron en la campiña por donde deambulaba víctima de los primeros efectos del mal los campesinos no quisieron creerme cuando les dije la verdad Rehusaron tomarme por lobo furioso a causa de mi piel humana y Santos Tomases eternos de la ciencia experimental cuando les confesé que mi piel lupina estaba oculta entre pellejo y carne con sus puñales me hicieron tajos en los miembros y el cuerpo para verificar mis melancólicas afirmaciones no me tocaron la cara espantados por la atroz poesía de mis rasgos
Qué es eso que me impulsa a aullar en las tumbas qué es eso que me obliga a escarbar irresistiblemente en el polvo donde duermen los enamorados en descomposición Qué vas tú a exhumar como si la luz viviente no tuviera bastante con las heridas de los vivos Dadme el lenguaje tenebroso de los ajusticiados en la silla eléctrica el vocabulario último de los guillotinados La existencia es un ojo reventado Que se me entienda bien un ojo que hacen reventar a cada instante el harakiri sin fin Me enfurezco al ver la calma idiota con que reciben mis gritos Por eso quiero sacar de las fosas hipócritas a los fallecidos de muerte violenta con sus pupilas horrorizadas quiero desterrar a las víctimas de las catástrofes cuyos esqueletos conservan las posturas del terror que se adaptan maravillosamente a estos días que corren
Decía precisamente mi vecina que hay gentes que se tiran al agua Si soy una bestia babosa a quien el asco del mundo hace babear sería muy fácil acabar con todo amor mío amor mío oyes esta blasfemia No es la palidez del amor no es la palidez de la muerte sino la de los lobos ésta que hay en mi rostro No puedo morir a causa de esta flor inmensa cuyo cáliz no puedo soportar que se cierre Se ha logrado un notable progreso en materia de torturas sobre el cobayo que soy sobre el cobayo salvaje que soy las dos manos atrapadas en dos puertas el amor la muerte y unos hércules abstractos se apoyan sobre las dos puertas con la tranquila seguridad de un número de music-hall ejecutado sin ningún esfuerzo aparente Cómo nunca notaste que mis besos se parecían a las palabras sacrílegas que son todo lo que queda por decir a los esclavos descuartizados Cómo nunca notaste que te amo en el instante mismo en me matan que es siempre la última vez que gozo abominablemente en tus brazos Tus brazos tan bellos que ahí está justamente ahí está lo más terrible
Todo tendrá que acabar de modo salvaje Yo te perteneceré haré arrojar a tu amante a las fieras O lo haré examinar con engaños por un médico alienista o bien lo mataré fríamente amor mío durante su sueño mientras yace pálido y desnudo mientras los lobos surgen en torno de los cementerios donde duermen los bellos días que pasamos juntos amor mío.
_De Persécuté Persécuteur
Versión de Aldo Pellegrini_