Al ver vuestra belleza, oh amor mío ...

Al ver vuestra belleza, oh amor mío …

Al ver vuestra belleza, oh amor mío, de mis ojos dulcísimo sustento, tan elevado está mi pensamiento que conozco ya el cielo en vuestro brío.

Y tanto de la tierra me desvío que nada estimo en vuestro acatamiento, y absorto al contemplar vuestro portento enmudezco, mi bien, y desvarío. Mirándonos, Señora, me confundo, pues todo el que contempla vuestro hechizo decir no puede vuestras gracias bellas.

Porque hermosura tanta en vos ve el mundo que no le asombra el ver que quien os hizo es el autor del cielo y las estrellas.

Versión de Alejandro Araoz Fraser