Canción

Canción

Mote

Ojos heridos me habéis, acabad ya de matarme; mas, muerto, volvé a mirarme, porque me resucitéis.

Voltas

Pues me distes tal herida con gana de darme muerte, el morir me es dulce suerte, pues con morir me dais vida. Ojos, ¿qué os detenéis? Acabad ya de matarme; mas, muerto, volvé a mirarme, porque me resucitéis.