-¿De dónde bueno, Juan, con pedorreras? -Señora tía, de Cagalarache. -Sobrino, ¿y cuántos fuistes a Alfarache? -Treinta soldados en tres mil galeras. -¿Tanta gente? -Tomámoslo de veras. -¿Desembarcastes, Juan? -¡Tarde piache!, que al dar un Santiago de azabache, dio la playa más moros que veneras. -Luego, ¿es de moros? -Sí, señora tía; mucha algazara, pero poca ropa. -¿Hicieron os los perros algún daño? -No, que en ladrando con su artillería, a todos nos dio cámaras de popa. -¡Salud serían para todo el año!