Este dolor oculto trasladado de lo interior del alma a los sentidos, por concepto del pecho despedidos, en cristales sangrientos explicado.
Esta postrera esencia del cuidado, destilada de afectos oprimidos, si un tiempo fue la voz a tus oídos, hoy es de mis finezas el sagrado.
en las aras que erige mi tristeza, halle la culpa de vivir sin verte de tus desconfianzas acogida.
Y mientras llega la postrer fineza, recibe, Celia, en prendas de mi muerte estas señales de mi triste vida.