«Cuando tú te hayas ido...»

«Cuando tú te hayas ido…»

Y yo me iré… J.R.Jiménez

Cuando te vayas, ni te llorarán -es ley de vida, o fue, dirá un colega-, pensando como siempre en los demás. Los bosques que ayer fueron desaparecerán, pero muy lentamente, y lentamente seguirá el olvido de las pautas aladas de febrero frente al surco abolido de los campos. De la voz de las gentes, del humo de los trenes y de fábricas, ni se hablará. Pero lo alado -viento, nubes, pájaros y el pueblo singular- ha de seguir nutriendo un palimpsesto por metaforizar. Sólo suspiros o trasminaciones invaden un ayer que se presenta -«cuando tu te hayas ido»- de nuevo en un poema -«me envolverán las sombras»- para engañar el tiempo que no engaña ni siquiera al poeta que se ha ido mientras los pájaros («cual negras, frías notas escritas en la pauta de febrero») le cantan.

Aunque el canto no siempre es evidente, ni para todos ido. Menos mal.

De “No hay que volver” 2003 “Travesías del ausente” Editorial Lumen 2006