El ausente

El ausente

Contempló distraído las sonrisas en la mirada de los complacientes y expresó su secreto en las corrientes alternas del discurso que revisas. No desoyó el consejo ni las prisas que impone el acotado continente a sísifo ascendiendo la pendiente de las ejecuciones más precisas. Vivió. Sus experiencias memorables no son las que investigas en lo arcano de documentos fijos o probables, sino el recuerdo de un país lejano que se incendió en otoño, en las variables figuras de un recuerdo americano.

De “El ausente” 1979 “Travesías del ausente” Editorial Lumen 2006