Soneto de amor en la Puerta del Sol, donde comienzan todos los caminos Como mi corazón es este cero de todos los caminos y del tuyo. Cuanto de mí comienza en ti concluyo.
De solo a Sol basta una letra, pero también para morir basta un murmullo de soledad. A tus caminos huyo.
Pero si nada vale a tu distancia mi continuo nacer a esta fragancia de ir entre rosas a buscarte y verte,
desengaña a mi amor recién nacido y déjame en la nada confundido de una quietud más dura que la muerte.
Soneto para el final
Tal vez, cuando después de haber vivido llegue un amanecer a despertarme les diga a los que puedan escucharme: ¡Qué sueño tan extraño el que he tenido!.
Porque, efectivamente, si no ha sido mas que un sueño la vida, al acordarme de todo lo que vino a enamorarme tendré que darlo todo por perdido.
Tanto peregrinar, tantos sucesos, tanto cambiar las penas por los besos, tanto opinar y tanto desengaño,
cuando, de pronto, acabe con la muerte, con el que al otro lado me despierte comentaré: ¡Que sueño tan extraño!