l poeta camino de Francia Me voy, me voy, me voy. Una barrera, una muga de piedra y un sendero y ya para mis pies el mundo entero poniendo al corazón una frontera.
Y tan lejos estás que no hay siquiera un pañuelo en el aire ni un «te quiero» . En otra tierra ya. Soy extranjero. -¿Cómo se dice amor?- . Nadie me espera.
Y ya ves, sigo andando y sigo andando y, paso a paso, te me vas quedando como un lejano sueño desvaído.
Otra luz, otra tierra, otra belleza. Y el corazón se llena de tristeza