eografía
Abriré las nevadas cordilleras que componen, amor, tu geografía y subirá un caballo de alegría hasta el gozo floral de tus caderas.
Horizontales nardos y laderas que la espuma del mar envidiaría le pondrán a mis besos, como guía, el distintivo de tus primaveras..
Apuraré los últimos pudores que limitan el reino de las flores allí donde la vida canta y cuenta.
Y quedaré junto a tus campos puros como quedan los árboles maduros después de haber vencido a la tormenta.
Imagina el poeta a su amada en la ducha
Con recato…
Ésta que en nieve y sueño la clausura viola y la canción del agua fría; Venus de soledad, mitología del azulejo y la temperatura.
Ésta que en dos palomas la estatura divide en rosas que el rosal querría, por donde el agua que resbala ansía quedar, dormir, morir en su blancura.
Ésta que al níquel alza los asombros del rocío y redime por los hombros del agua desahuciada del cabello,
es ella, amor, que, en soledad, ensaya a dar forma a la espuma, pero… calla que nada tienes tú que ver con ello.