El mar nunca

El mar nunca

El mar nunca propone la nostalgia porque sólo regresa en busca de un comienzo, de unos ojos primeros, de una torre sin marcas de combate, de unos lentos tobillos indecisos que lo sientan llegar con la extrañeza del amor que precede al cuerpo del amor. Pero tú eliges que las olas vengan arrastrando fragmentos de un pasado que simula el murmullo azul de la memoria y la alta noche lo corona de fuego y lo secundan quietas ilusiones perdidas.