Sobre ti, sobre todo. Sobre lo que es locura...

Sobre ti, sobre todo. Sobre lo que es locura…

Sobre ti, sobre todo. Sobre lo que es locura, sobre todo en las mañanas necesarias del deseo, en los tilos de un amor que se recupera de la desmesura con un desayuno tardío y el final de una historia mal mecanografiada de niños de ayer que aún no se, no sabes, si se han muerte, si van a comprar la libertad de su poema o si tienen que vivir para una madre enferma de naufragios; la historia siempre interrumpida por la inminencia del dolor o del placer oscuro de los cuerpos, la historia siempre interrumpida, la historia siempre, siempre. Al final siempre aquella cosa del término y el cierre, la clausura, El final.

De “Odisea definitiva” 1984