A un arroyo

A un arroyo

A mi hermano Juan de Dios Peza

Cuando todo era flores tu camino, cuando todo era pájaros tu ambiente, cediendo de tu curso a la pendiente todo era en ti fugaz y repentino.

Vino el invierno con sus nieblas vino el hielo que hoy estanca tu corriente, y en situación tan triste y diferente ni aún un pálido sol te da el destino.

Y así en la vida el incesante vuelo mientras que todo es ilusión, avanza en sólo una hora cuanto mide un cielo;

Y cuando el duelo asoma en lontananza entonces como tú cambiada en hielo no puede reflejar ni la esperanza.