Pobre flor

Pobre flor

-«¿Por qué te miro así tan abatida, pobre flor? ¿En dónde están las galas de tu vida y el color?

»Dime, ¿por qué tan triste te consumes, dulce bien?» -«¿Quién?, ¡el delirio devorante y loco de un amor, que me fue consumiendo poco a poco de dolor! Porque amando con toda la ternura de la fe, a mí no quiso amarme la criatura que yo amé.

»Y por eso sin galas me marchito triste aquí, siempre llorando en mi dolor maldito, ¡Siempre así!»- ¡Habló la flor!… Yo gemí… era igual a la memoria de mi amor.