Abandono

Abandono

¡Qué dulce dolor de ancla en el corazón sentías! Tu corazón reteniendo, duro coral, mi partida.

Ahogada en amor, tu amor como un mar me sostenía. Altos vientos me empujaron solitario a la deriva.

Si mi nave se fue lejos más profunda quedó hundida tu dura rama de sangre, rota el ancla de mi vida.

Solo, entre las grises nubes que mis sienes acarician, sin ti voy por entre nieblas recordando tu agonía.