El alma es igual que el aire...

El alma es igual que el aire…

El alma es igual que el aire. Con la luz se hace invisible, perdiendo su honda negrura.

Sólo en las profundas noches son visibles alma y aire. Sólo en las noches profundas.

Que se ennegrezca tu alma pues quieren verla mis ojos. Oscurece tu alma pura.

Déjame que sea tu noche, que enturbie tu transparencia. ¡Déjame ver tu hermosura!

El ciego amor no sabe de distancias y, sin embargo, el corazón desierto todo su espacio para mucho olvido le da lugar para perderse a solas entre cielos abismos y horizontes. Cuando me quieres, al mirarme adentro, mientras la sangre nuestra se confunde, una redonda lejanía profunda hace posible nuevas ilusiones. Ser tuyo es renacerme porque logras borrar, hundir, que se retiren todos los espejos, los muros de mi alma. Blancura del amor. Con cuánto fuego se anunció tu presencia. Tengo ahora la luz de aquel incendio y un vacío donde esperar, donde temer tu vida.