Noche a las once

Noche a las once

Éstas son las rodillas de la noche. Aún no sabemos de sus ojos. La frente, el alba, el pelo rubio, vendrán más tarde. Su cuerpo recorrido lentamente por las vidas sin sueño en las naranjas de la tarde, hunde los vagos pies, mientras las manos amanecen tempranas en el aire. En el pecho la luna. Con el sol en la mente. Altiva. Negra. Sola. Mujer o noche. Alta.