Dice la fuente

Dice la fuente

No se callaba la fuente, no se callaba…

Reía, saltaba, charlaba… Y nadie sabía lo que decía.

Clara, alegre, polifónica, columnilla salomónica perforaba el silencio del Poniente y, gárrula, se empinaba para ver el sol muriente.

No se callaba la fuente. no se callaba…

Como vena de la noche, su barrena, plata fría, encogía y estiraba… Subía, bajaba, charlaba… Y nadie sabía lo que decía.

Cuando la aurora volvía…