La copla andaluza

La copla andaluza

Del placer que irrita, y el amor, que ciega, escuchad la canción, que recoge la noche morena.

La noche sultana, la noche andaluza, que estremece la tierra y la carne de aroma y lujuria.

Bajo el plenilunio, como lagrimones, Como goterones, sus cálidas notas llueven los bordones.

Son melancolía sonora, son ayes de las otras cuerdas heridas, punzadas, las notas vibrantes.

Y en el aire, húmedo de aroma y lujuria, levanta su vuelo -paloma rafeña- la copla andaluza.

Dice de ojos negros y de rojos labios, de venganza, de olvido, de ausencia, de amor y de engaño…

Y de desengaño. De males y bienes, de esperanza, de celos…, de cosas de hombres y mujeres.

Y brota en los labios soberbia y sencilla, como brotan el agua en la fuente, la sangre en la herida.

Y allá va en la n0che, paloma rafeña, a decir la verdad a lo lejos, triste, clara y bella.

Del placer, que irrita, y el amor, que ciega, escuchad la canci6n, que recoge la noche morena.