Tus ojos me han llamado. Hacia ti has atraído mis deseos, como la luna atrae las olas de la mar. Tus ojos buenos me han dicho «ven, acércate» y en mi alma las alas han abierto los impulsos de amor, como gaviotas que ya emprenden el vuelo.
En torno a ti, mi amada, vuelan mis sentimientos en ronda infatigable. Pájaros de la mar parecen ellos. Pájaros de la mar, que en dilatado círculo giran, giran, sin sosiego.
Cuando las veas descender, acógelos con amor y en silencio. Deja a la banda de nerviosos pájaros posarse sobre ti. Seas en medio del mar enorme, cual peñón desnudo que brilla al sol. vibrante de aleteos.