El beso

El beso

La luz de ocaso moribunda toca del pinar los follajes tembladores; suspiran en el bosque los rumores y las tórtolas gimen en la roca.

Es el instante que el amor invoca, ven junto a mí; te sostendré con flores, mientras roban volando los amores el dulce beso de tu dulce boca.

La virgen suspiró; sus labios rojos apenas, ¡Yo te amo! murmuraron, se entrecerraron lánguidos los ojos,

los labios a los labios se juntaron y las frentes bañadas de sonrojos, al peso de la dicha se doblaron.