Rota solitaria articula da muñeca de sus alas sus gestos la gogo girl reivindica parcelas de aire en un imprevisible océano sin rosa de los vientos sin norte nocturno, ni sur de estío la inutilidad de todo viaje conduce a la isla de un podium para bailar la danza de una tonta muerte fingida para no fingir la vida
no no lee hasta entrada la noche ni en invierno viaja hacia el sur
pero tiene bragas de espuma ambarina sostenes de juguete un príncipe violeta la despeña por los acantilados del goce más pequeño submarinos ya sus ojos tan nocturnos la gogo girl tiene la boca entreabierta por el prohibido placer de no hablar apenas sobre la tierna noche y su manto de flores ateridas reposa su falsa cabellera de niña emancipada
guitarras nada eléctricas sumergen despedidas rómpete actriz del deseo de amar la vida como si fuera como si fuera esta noche la última vez.
“A la sombra de las muchachas sin flor” 1973