Olvidable la muerte de todos, tú...

Olvidable la muerte de todos, tú…

Olvidable la muerte de todos, tú y la vieja insatisfacción de amanecer, furias abstractas por barcos hundidos húmedos cargamentos de humo malva, rostros torvos, fenicios y verdugos venden sentido común en la plaza de San Lukáes evangelista, los Macabeos -Noemí ha llorado del todo y Rut abre sus piernas al doblón de oro- los Macabeos decía, los Macabeos eran un algo brutos y lo hicieron todo por el qué dirán

qué dirán los náufragos y los ángeles rueda la noche, arranca chispas las estrellas son más humanas desde aquel otoño, eras aún una muchacha de tierra que borraba el paisaje, no la tristeza, no la trata de acacias, no la trata de leyes de fugas, no la trata de sagradas escrituras no el dolor con rostros y apellidos.