Sankt Peter Kirche

Sankt Peter Kirche

En la iglesia, tras la rubia muchacha y el Cristo en la penumbra, la locura a la muerte mordía ciega. ¡El derrumbe! ¡Relinchos de caballos en la plaza! ¡Y el carillón, allá! Sobre la iglesia, el pequeño cementerio de San Pedro ensombrecía de pájaros; el ciego, cubierto de pájaros, saludaba al monte en su oscuridad verde. Has gritado: “¡Adiós!” a la muerte para que no oiga, no quieres que te oiga. “Oh Padre Mío, desde el púlpito al padre lo he arrojado en llamas. Y yo ¿qué hago? ¿ Y qué grito?”

De “Los adioses del forastero” 2002