Que el verdadero sabio, donde quiera...

Que el verdadero sabio, donde quiera…

Que el verdadero sabio, donde quiera que la verdad y la razón encuentre, allí sabe tomarla, y la aprovecha sin nimio detenerse en quién la ofrece.

Porque ignorar no puede, si es que sae, que el alma, como espíritu, carece de sexo. Pues cada día, instantes y momentos, vemos aventajarse las mujeres en las artes y ciencias a los hombres, si con aplicación su estudio emprenden.