Escritos al dorso de dos cartas postales

Escritos al dorso de dos cartas postales

Una sirena llora La salida de un barco Sobre el agua que borra.

Yo sufro la ausencia Y el espacio duro; La pena es un muro.

La ruta es una trampa: Ni trenes, ni navío; El viaje está vacío.

. . . . .

Reflejo, que tu lanza Traspase la distancia Y pegue con dulzor.

(La miel de las heridas Embalsama el amor). 1934

Versión de Silvia Barón-Supervielle