Diez veces siete y una más...

Diez veces siete y una más…

Diez veces siete y una más. Ya sabes: setenta y siete cabriolas, once mujeres de cristal que se rompieron en mí, y en mí se quedan enterradas, calcinadas algunas, otras libres de escogerse final. Yo, soportándolas, muriéndome con ellas, como ellas se morirán conmigo. Once mujeres en donde estoy, salen a escena juntas se despiden por mí con reverencias teatrales, y acusan al misterio de tenerlas con fuerza encadenadas las unas a las otras. Yo renuncio en su favor, a lo que me negasteis. Ellas serán, así, mis sustitutas, soportarán mejor el menosprecio, y hasta quizás pondrán la otra mejilla a vuestras manos sucias. No me importa esa puesta en escena. Me despido en voz baja o afónica, en la esquina de la pena, con todos mis errores alrededor. Que Dios os dé la vida que merecéis, ya mí me dé el descanso de no pertenecer a vuestro mundo brutal, machista, hipócrita y cobarde. Once mujeres os dirán .que lloro perdón y amor aún. Y, genuflexas, esperarán que me aplaudáis la huida. De “Eva en el laberinto” 2006