¿Por qué salir de casa y correr a esconderme entre convulsas sombras que a su paso oscurecen las luces diluidas de los escaparates?
¿Por qué sentir que hay algo más cierto que mi tarde que me llama insistente desde la última certeza del asfalto?
No es tiempo de buscar, Tal vez, tampoco es tiempo de encontrar Pero existen lugares donde la vida late Y se oculta Y palidece en el caos de la música Y aunque sin inocencia es frágil Como el hilo de voz que una canción desata Y unos labios recogen sin esperarlo apenas. Porque salir de casa ayuda A no volver atrás.