A la poesía

A la poesía

Me siento vagabunda de las Letras. Quiero comer mi pan con el mendigo. Beber vino de todos. Tomar el sol tendida sobre la hierba húmeda. Tener una guitarra con cuerdas de latidos, entregados. Tocarla por los pueblos. Que los hombres –de colores distintos– bailen al son de ella con sus modales toscos y su verdad sencilla a flor de labio.