Ropa tendida

Ropa tendida

Ha cesado la nieve, la pertinaz llovizna de estos días. El sol se extiende larga y perezosamente sobre las negras charcas del suburbio. El cielo luce azul. El aire es fuerte y sacude los miles de banderas, de banderas de paz, que en cada esquina, cada rincón, pared de casa ajena, han colocado todos los vecinos. Los vecinos que habitan bajo un techo menor que una sábana abierta y extendida.