La noche

La noche

La ciudad de la Noche se abre, calma con luz y azules plazas. Es silencio y cristales. Diríais que nos cela encima de este valle cuyo aroma ha crecido en el viento y la lluvia de setiembre. Ahora, lejos, se oyen vagos relinchos. ¿Es un búho en lo oscuro o bien sube en carroza el tiempo, con su barba de bosques y de grillos?

El silencio es son de aguas. La noche suave nos vigila y nos piensa. ¡Oh Rey desconocido que nos diste un palacio de temor y belleza! De “Las acacias salvajes” Edicions del Mall 1986 Versión de José Agustín Goytisolo