Porque el destino mira siempre al frente, porque los cuatro puntos desleales de mi vida se pierden en un mapa cada vez más pequeño, yo diría, aprovechando que no me oye nadie, unas palabras, una frase, algo más que esos versos. Porque si el destino es una línea recta, si hay un norte orientado a las luces de poniente, yo quisiera decir o ser el eco, tan sólo el eco ya, de algún poema, aprovechando que no lee nadie en este libro abierto de mi vida.