Del propio ser

Del propio ser

Es la segunda vez. Como temblor de muerte, azul de despedida, sendero para un viento que destierra.

Ausencia y abandono del propio ser. Locura sosegada moviendo sus océanos.

Como ráfaga eterna, como alas de mármol, final para volver, ya sin principio. Es la segunda vez que nace el cuerpo.