Muchas gracias

Muchas gracias

Muchas gracias; muchas, muchas gracias. Qué va. Está muy bien. Dispénseme, señora. No hay de qué. Está completo, pero está muy bien. Un farsante, un cuentista, un enterao -la Place de l’Alma-, un cualquiera, me da igual. Cuando usted quiera. Ah, señora, ¡si usted supiese! Está bien. Aquellos buenos tiempos… Mas París es París, y está muy bien. Aunque no lo comprendo. L’Étoile, Notre-Dame, Les Champs, se sabe, ¿por qué no? Encuentro, encontraré, ¿encontré ya? Entonces, apresúrese, vaya. ¿Por qué no? Traducción de Mª Victoria Atencia