Es sencilla mi ropa, pobre mi hogar. ¡Soy una isleña de islas remotas!
¡Nadie me hace falta! si entras -pierdo el sueño. Por calentarle la cena a un Extraño quemaría mi casa.
Si me miras -ya nos conocemos, si entras -¡quédate a vivir! Es sencillo nuestro fuero, está escrito en la sangre.
En la palma de la mano tendremos la luna, si nos place. Si te vas -es como si no existieras, y como si tampoco yo existiera.
Miro la marca del cuchillo: ¿sanará antes de que venga otro extraño a pedirme agua?
Versión de Severo Sarduy