Para ti no hay palabras. Hay sólo mudas páginas en blanco y este lento caer de las manos inútiles que olvidaron y hallaron letras sueños y árboles.
Hubo palabras antes. Cuando el mar, cuando el grito luminoso de los últimos faros.
Para ti sólo hay tiempo, no hay palabras. Y el tiempo es infinito ahora que te amo.