La sombra. Y el camino interminable. El vacío que imita la forma de tus brazos. El monótono ruido de la lluvia en el aire.
Con la espiga y la estrella, con la piedra y el árbol, con todo lo que guarda la verdad de la tierra esta noche te amo.
Por lo que vive y canta. Por los campos arados. Por la mano de un niño, por su llanto, por su eterno milagro.
Te amo porque amas el sueño del futuro y tiendes al espacio tu nombre como un arco.