A campo traviesa

A campo traviesa

Fue un sueño increíble, dijeron que me lo había inventado.


La gran mañana: vientos de antaño soplan a través de los pinos.


El día es largo; mis ojos están cansados de mirar al mar.


Cuando cae a tierra la cometa no tiene alma.


La alondra cantando ondula las nubes.


En la brisa de la mañana se alzan las alondras de todo corazón.


El caracol se arrastra dos o tres pasos y se acaba el día.


La mariposa, ni siquiera cuando la persiguen parece tener prisa.