Estampas románticas

Estampas románticas

II El paisaje es de fábula. ..de ensueño. ..hasta la luna suscita la ilusión de mágicos países… El jardín encantado, cuando suena la una, entre el perfume de almas ve mil espectros grises.

Como un niño extraviado, mi pesar errabundo va por otras edades doradas y distintas… (El jardín no parece ya un jardín de este mundo irreal, sin la voz de sus fuentes extintas…).

Tapiz descolorido de grandes rosas rojas y magnolias nevadas, es la triste alameda… Y el alma ultrasensible, al caer de las hojas, cree oír el rumor de tu enagua de seda.

VI Mayo en el Huerto y en el cielo… Arturo Borja

Las rosas del crepúsculo de la tarde de Mayo, como una fresca lluvia -rosadas, amatistas- descienden a las casas… el sol en un desmayo de lumbres, idealiza las flotantes batistas…

Voces que hacen pensar en magnolias y armiños conmueven el fastuoso silencio de las salas… Las horas, perfumadas de inocencias de niños, pasan sobre la frente con dulce roce de alas…

Sobre los sueños puros de nueva primavera, un júbilo de bronces en el aire se espacia… y la brisa errabunda parece que dijera; -Dios te salve, María, llena eres de gracia…

De “Estampas románticas” 1915