Lena

Lena

Pienso en ti y tu imagen eleva en torno a mí una tan indestructible fortaleza que ni el ariete de las nubes ni la paz blanda de la lluvia prevalecen oh mi cisterna de silencio contra el muro horadado de estrellas en el que me has plantado

Se arrastran los perros y la gente se abre paso a codazos o lanza gritos El tiovivo sin música del mundo gira Con su aureola de ojos infantiles juego de sortijas del Paraíso

Sueño contigo mi ciudadela sin fosos ni puentes levadizos sin muros sin torres sin piedras ni matacanes Me duermo bebiendo el vino demasiado denso de tu sombra que cubre con su arquitectura sin más peso del que cabe en las balanzas de luz y oscuridad todos los montes y los campos todas las viñas y países

Antes se burlaba del buen tiempo mi boca mientras que mis miradas nada temían tanto como el ciclón del universo ignorando si era una bestia un árbol un hombre absurdos vientos me arrastraban mis brazos batían los aires múltiples y caía mi destino igual que las manzanas

Pero hoy oh tú tan pálida porque tú eres mi cielo y el doble espejo que los muros repite y viene el infinito en mi prisión escucho el silbo de las nubes no temo a nada ni a nadie hablo a las nieves del invierno Versión de Antonio Martínez Sarrión Visor Madrid 1984