No ha concluido de agitarse el mar golpe de espuma y olas que semejan ropajes desplegados y la naturaleza se expande todavía maremágnum de piedras y de hojas
Los restos de jornadas caedizas sobre armarios de luna levantados infectan las alcobas en donde el rayo irrumpe la fúlgura bastarda y vacilante de todos los desagües
Sin embargo Oh mi rayo mi relámpago regio Cuando desciendas sobre las montañas rozándoles los belfos oscuros toros cuyos flancos mugen cual toneles que ruedan al fondo de las cavas parodias de sarcófagos simulacros de tumbas ¿vendrás a rematar a esta bestia cansada tú que sabes lucir abierto como el oro tu destellante acero tu capote de nubes tus rodillas en tierra como gallardo espada? Versión de Antonio Martínez Sarrión Visor Madrid 1984